En Colombia más de la mitad de los títulos de educación superior los reciben mujeres, pero después del grado tenemos más desempleo, menos participación laboral, menos ingresos y menos cargos de poder. En Arde Guapa creemos que el problema no es nuestra preparación, sino un mercado laboral que sigue organizado como si alguien en casa cuidara gratis.
Artículo de opinión. Datos verificados a octubre de 2026.
Por qué escribimos esto
Este es un texto de opinión del equipo de Arde Guapa. Cada cifra tiene su fuente al final; las interpretaciones son nuestras.
A muchas nos dijeron lo mismo: “estudie, mija, que el estudio nadie se lo quita”. Y estudiamos. El problema es lo que pasa después del grado, cuando la promesa de que el título nos pondría en igualdad de condiciones no se cumple.
La promesa: somos mayoría en las graduaciones
Según la base de graduados 2025 del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES), del Ministerio de Educación, ese año se registraron 557.999 graduados. De ellos, 308.560 fueron mujeres: el 55,3 %. Los porcentajes son cálculos nuestros sobre esa base pública.
- En pregrado universitario, las mujeres fueron el 57,7 %.
- En especializaciones universitarias, el 57,9 %, y en maestrías, el 53,3 %.
- Solo en doctorado somos minoría: 43,8 %.
No es un dato aislado: en 2024 la proporción fue casi idéntica (55,4 %). Llevamos años graduándonos más que ellos.
La realidad: lo que pasa después del grado
| Indicador | Mujeres | Hombres | Fuente |
|---|---|---|---|
| Títulos de educación superior otorgados (2025) | 55,3 % | 44,7 % | SNIES, Ministerio de Educación (cálculos de Arde Guapa) |
| Tasa global de participación laboral (junio-agosto 2026) | 53,2 % | 76,2 % | DANE, GEIH |
| Tasa de desocupación (junio-agosto 2026) | 10,5 % | 7,0 % | DANE, GEIH |
| Personas fuera de la fuerza laboral dedicadas a oficios del hogar (junio-agosto 2026) | 6,99 millones | 980.000 | DANE, GEIH |
| Jóvenes de 15 a 28 años que no estudian ni están ocupados (junio-agosto 2026) | 1,60 millones | 737.000 | DANE, GEIH |
| Mayores de 15 años sin ingresos propios (2023) | 30,4 % | 11,7 % | DANE y ONU Mujeres |
| Ocupados en la informalidad (junio-agosto 2026) | 51,7 % | 57,1 % | DANE, GEIH |
Leamos la tabla con calma:
- Participamos menos. Casi la mitad de las mujeres en edad de trabajar no está en el mercado laboral. De los 10 millones de mujeres por fuera, cerca de siete de cada diez están dedicadas a oficios del hogar; entre los hombres por fuera, son dos de cada diez.
- Buscamos y no encontramos. La brecha de desempleo es de 3,5 puntos y en la zona rural llega a 7.
- Las jóvenes cargan más. De los 2,3 millones de jóvenes que ni estudian ni están ocupados, el 68 % son mujeres. El boletín juvenil del DANE no detalla cuántas se dedican al cuidado, así que no podemos dar esa cifra. Lo que sí muestra la tabla es que, entre todas las personas por fuera del mercado laboral, el oficio del hogar es un asunto casi exclusivamente femenino.
- Un matiz honesto: la informalidad. Con la medición actual del DANE, la proporción de ocupados informales es mayor entre los hombres. Pero dentro del trabajo femenino hay nichos muy precarios: de los 669.000 empleos domésticos del país, 605.000 los hacen mujeres, y hay el doble de mujeres que de hombres como trabajadoras familiares sin pago.
Ganamos menos, incluso con título
La última nota del DANE sobre brecha salarial, con datos de 2021, encontró que las mujeres ocupadas ganaban en promedio 6,3 % menos al mes. Pero lo más revelador para este texto está en las asalariadas de tiempo completo: con educación profesional, la brecha fue de 21,6 %; con formación técnica o tecnológica, de 16 %, y con posgrado, de 14,2 %. El título no cierra la brecha. Lo explicamos en detalle en cómo saber si te pagan menos.
Y llegamos menos arriba
- En el Estado, la cuota funciona. Según el informe de Función Pública para 2024, citado por la Procuraduría, las mujeres ocupaban el 46,62 % de los cargos de máximo nivel decisorio. La Ley 2424 de 2024 subió la cuota mínima de la Ley 581 de 2000 del 30 % al 50 %, y se aplica de forma paulatina, a medida que los cargos quedan vacantes.
- En las empresas, no hay cuota y se nota. El estudio del Centro de Estudios en Gobierno Corporativo del CESA encontró en 2026 que las mujeres son el 27,4 % de las juntas directivas de los 128 emisores de valores analizados. Solo 16 de esas empresas (12,5 %) tienen una mujer como presidenta.
Por qué pasa: cinco razones con evidencia
1. La penalidad por maternidad
Henrik Kleven, Camille Landais y Jakob Søgaard estudiaron en 2019 datos administrativos de Dinamarca, uno de los países más igualitarios del mundo. Concluyeron que la llegada de los hijos crea una brecha de ingresos de largo plazo de alrededor del 20 % entre madres y padres.
En América Latina es peor. Mariana Marchionni y Julián Pedrazzi (CEDLAS, 2023; publicado en World Development en 2025) analizaron encuestas de hogares de 14 países, Colombia incluida. Tras el primer hijo, los ingresos de las madres caen en promedio cerca de 44 %, y la caída persiste diez años después; su probabilidad de trabajar baja 28 %. Para Colombia, un estudio de Nata Daniela Caro Guevara (Documentos CEDE, Universidad de los Andes, 2023) encontró que la maternidad reduce la participación y las horas de las mujeres y las empuja al trabajo por cuenta propia e informal. En los padres pasa lo contrario.
2. La segregación por carreras
Nos graduamos más, pero no de lo mismo. En los títulos de 2025, las mujeres fueron el 69,1 % en ciencias de la salud y el 65,9 % en ciencias de la educación, pero solo el 33,2 % en ingeniería, arquitectura, urbanismo y afines (cálculos nuestros sobre el SNIES). Las carreras del cuidado suelen pagarse peor, y eso no es una ley natural: es una decisión social sobre cuánto vale cuidar y enseñar.
3. El trabajo de cuidado sin pago
Según los resultados preliminares de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del DANE (septiembre de 2024 a agosto de 2025), las mujeres dedicamos 7 horas y 35 minutos al día al trabajo no remunerado, frente a 3 horas y 14 minutos de los hombres. Ese tiempo sale de algún lado: de las horas pagas, de los ascensos, del descanso. Y esa cifra no mide lo que no se ve: la carga mental de pensar en todo.
4. Techo de cristal y piso pegajoso
El techo de cristal es la barrera invisible que frena a las mujeres antes de los cargos más altos; el piso pegajoso, lo que mantiene a muchas atrapadas en empleos mal pagados y sin ascenso, como el trabajo doméstico. Las cifras de arriba muestran las dos puntas: presidencias de empresa casi siempre masculinas y un empleo doméstico nueve de cada diez veces femenino.
5. Los sesgos al contratar
En Estados Unidos, Shelley Correll, Stephen Benard e In Paik (2007) enviaron hojas de vida ficticias, igual de calificadas, a ofertas reales: las mujeres sin hijos recibieron 2,1 veces más llamadas que las madres. En su experimento de laboratorio, a los padres no los penalizaron; los vieron más comprometidos. No encontramos un estudio colombiano equivalente que mida el sesgo de género en contratación con hojas de vida ficticias, y nos parece una deuda pendiente de la investigación en el país.
Qué se necesita (lo que creemos en Arde Guapa)
- Un sistema de cuidado de verdad. El país adoptó la Política Nacional de Cuidado (documento CONPES 4143 de 2025), que busca asegurar el funcionamiento del Sistema Nacional de Cuidado. Falta que tenga plata, cobertura y alcance territorial. La evidencia acompaña: en la Colombia rural, los programas comunitarios de cuidado infantil aumentaron el empleo y las horas de trabajo de las madres, según el estudio de Attanasio y coautores (2005) que reseñan Marchionni y Pedrazzi.
- Licencias parentales iguales. Hoy la licencia de maternidad es de 18 semanas y la de paternidad, de dos (Ley 2114 de 2021). Mientras quien se ausenta por un bebé sea casi siempre la mamá, contratar mujeres seguirá pareciendo “un riesgo”.
- Transparencia salarial. La reforma laboral (Ley 2466 de 2025, artículo 9) precisó los factores objetivos con los que se puede pagar distinto, pero no obliga a publicar rangos salariales. Creemos que ese es el siguiente paso.
- Cuotas que lleguen al sector privado o, al menos, metas públicas y medibles, porque donde hay regla, como en el Estado, la brecha se achica.
Qué puedes hacer tú, mientras tanto
- Habla de plata con otras mujeres. Saber cuánto gana tu colega es la forma más rápida de saber si te pagan menos.
- Negocia siempre, con datos. Te dejamos guiones en cómo negociar tu salario.
- Pide jornada flexible si cuidas. El artículo 46 de la Ley 2466 permite a quien tiene responsabilidades de cuidado solicitarla, con certificación de su calidad de cuidadora. El empleador debe responder en máximo 15 días hábiles. La ley también ordena al Ministerio del Trabajo promover que esa flexibilidad no recaiga sobre todo en las mujeres.
- Reparte el cuidado en casa antes de que la decisión de “quién baja el ritmo” se tome sola.
- Si te interesa una carrera técnica o STEM, no la descartes porque “no es para mujeres”: esa idea es parte del problema.
Tu título no es el problema. Lo que falla es todo lo que lo rodea, y eso se cambia juntas.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que en Colombia se gradúan más mujeres que hombres?
Sí. Según la base de graduados 2025 del SNIES, las mujeres recibieron el 55,3 % de los títulos de educación superior. Solo en doctorado son minoría.
¿Cuál es la brecha de desempleo entre mujeres y hombres hoy?
En el trimestre junio-agosto de 2026, según el DANE, la tasa de desocupación fue de 10,5 % para las mujeres y 7,0 % para los hombres: una brecha de 3,5 puntos.
¿Las mujeres son más informales que los hombres?
Con la medición actual del DANE, no: en junio-agosto de 2026 la informalidad fue de 51,7 % en mujeres y 57,1 % en hombres. Pero casi todas las trabajadoras domésticas son mujeres, y muchas más mujeres quedan fuera del mercado laboral por el cuidado.
¿Qué es la penalidad por maternidad?
Es la caída en ingresos y empleo que sufren las madres tras el primer hijo, y que los padres no viven. En América Latina, Marchionni y Pedrazzi estiman una caída de cerca de 44 % en los ingresos de las madres.
¿Qué dice la Ley 2424 de 2024?
Modificó la Ley de Cuotas (581 de 2000) para que mínimo el 50 % de los cargos de máximo nivel decisorio y de otros niveles decisorios del poder público sean ocupados por mujeres, de forma paulatina, a medida que los cargos queden vacantes.
Fuentes
- Ministerio de Educación, SNIES: bases consolidadas de estudiantes graduados 2024 y 2025
- DANE: boletín técnico Mercado laboral según sexo, junio-agosto 2026 (13 de octubre de 2026)
- DANE: anexo estadístico Mercado laboral según sexo, junio-agosto 2026
- DANE: boletín técnico Mercado laboral de la juventud, junio-agosto 2026
- DANE: boletín técnico de informalidad y seguridad social, junio-agosto 2026
- ONU Mujeres: tercera edición de Mujeres y hombres: brechas de género en Colombia (noviembre de 2024)
- DANE: nota estadística Brecha salarial de género en Colombia (datos 2021)
- DANE: la brecha salarial en Colombia no cede (marzo de 2023)
- Procuraduría: Directiva 021 de 2025 sobre la Ley de Cuotas, con cifras del informe de Función Pública 2024
- Función Pública: ABC de la Ley 2424 de 2024
- Forbes Colombia: mujeres en juntas directivas, estudio del CESA (abril de 2026)
- Kleven, Landais y Søgaard: Children and Gender Inequality: Evidence from Denmark (2019)
- Marchionni y Pedrazzi: The Last Hurdle? Unyielding Motherhood Effects in Latin America (CEDLAS, 2023)
- Caro Guevara: Penalidad a la maternidad: evidencia en el mercado laboral colombiano (Documentos CEDE, 2023)
- DANE: comunicado ENUT septiembre 2024 a agosto 2025 (junio de 2026)
- Harvard Gender Action Portal: Correll, Benard y Paik, Getting a Job: Is There a Motherhood Penalty? (2007)
- DNP: Política Nacional de Cuidado
- Ley 2114 de 2021, Gestor Normativo de Función Pública
- Ley 2466 de 2025, reforma laboral (Normativa Colpensiones)
Este es un artículo de opinión del equipo de Arde Guapa. Las interpretaciones son nuestras; los hechos y cifras provienen de las fuentes enlazadas, y los porcentajes de graduados son cálculos propios sobre la base pública del SNIES. Las cifras de la GEIH y de la ENUT pueden ser revisadas por el DANE. Arde Guapa es un espacio educativo y no reemplaza la asesoría profesional; para tu caso laboral concreto, consulta con una abogada laboralista o el Ministerio del Trabajo.

