La sororidad es la alianza y la solidaridad entre mujeres para enfrentar juntas la desigualdad, sin competir ni destruirnos entre nosotras. No significa estar de acuerdo con todas ni defender a una mujer que hace daño: es un pacto ético, no una obligación de quererse.
Información verificada a octubre de 2026.
Si estás en peligro ahora mismo, llama al 123. Para orientación gratuita, confidencial y las 24 horas, llama a la Línea 155.
Qué es la sororidad
La palabra viene del latín soror, que significa hermana. Se forma igual que “fraternidad”, que viene de frater, hermano. Si la fraternidad es la hermandad entre hombres, la sororidad nombra la hermandad entre mujeres.
Pero no es solo un sinónimo de amistad. En el feminismo, la sororidad es una forma de relacionarnos: reconocernos como iguales, apoyarnos y hacer alianzas para cambiar lo que nos afecta a todas. Es pasar del “cada una se defiende como puede” al “juntas podemos más”.
La Fundéu, la fundación que orienta sobre el buen uso del español, la eligió como recomendación en 2016 y la consideró válida para nombrar la solidaridad entre mujeres. Según varias fuentes, la Real Academia Española la incluyó en su diccionario en 2018.
De dónde viene el concepto: Marcela Lagarde
Cuando se habla de sororidad en América Latina, casi siempre aparece el nombre de Marcela Lagarde, antropóloga e investigadora feminista mexicana. Vale la pena precisar su papel: Lagarde no inventó la palabra, pero sí fue quien la popularizó en la región y le dio un contenido político.
- Según Amnistía Internacional, Lagarde desarrolló la idea en su libro Los cautiverios de las mujeres (1990), donde la plantea como una ética y una práctica de solidaridad entre mujeres para superar las opresiones de género.
- La filósofa Danila Suárez Tomé explica que Lagarde retomó el concepto en su texto “Pacto entre mujeres”, y que ese texto fue clave para que se difundiera en Latinoamérica.
- La misma autora relaciona la sororidad con el affidamento, una idea del Colectivo de la Librería de Mujeres de Milán sobre la confianza y el apoyo entre mujeres.
Para Lagarde, según esa lectura, la sororidad es una alternativa a los pactos excluyentes y violentos. Permite reconocernos, sumar fuerzas y hacer alianzas. Por eso se dice que es un concepto político: no se trata solo de caernos bien, sino de una forma de actuar juntas.
Si estás empezando con estos conceptos, te puede servir nuestro feminismo para principiantes, donde explicamos este y otros términos clave.
Ejemplos cotidianos de sororidad
La sororidad no vive solo en las marchas. Se nota en cosas pequeñas:
- Avisarle a una compañera que tiene algo en los dientes antes de su presentación, en vez de reírte.
- Recomendar a otra mujer para un trabajo o un proyecto cuando sabes que es buena.
- No comentar el cuerpo, la ropa o la vida sexual de otra mujer para burlarte.
- Acompañar a una amiga a una cita médica o a una diligencia difícil.
- Compartir información útil: cuánto cobras, cómo negociaste, qué derechos tienes.
- Creerle a una mujer que cuenta que vivió una situación de acoso, y ayudarla a buscar apoyo.
Lo que la sororidad no es: cinco mitos
Mito 1: “Sororidad es estar de acuerdo con todas las mujeres”
No. Las mujeres pensamos distinto sobre política, religión, crianza y hasta sobre el feminismo. La sororidad no exige unanimidad. Puedes discutir con otra mujer, criticar una idea o votar distinto, y aun así tratarla con respeto y no usar el machismo como arma contra ella.
Mito 2: “Sororidad es tapar lo que hace otra mujer”
Tampoco. Si una mujer acosa, maltrata, abusa de su poder o hace daño a otra persona, la sororidad no te pide encubrirla. Al contrario: la sororidad es con quien recibe el daño. Ser solidaria no es ser cómplice.
Mito 3: “Sororidad es querer a todas”
No tienes que ser amiga de todas, ni que te caigan bien. La sororidad es un pacto ético, no un sentimiento obligatorio. Puedes no tener química con alguien y aun así no sabotearla ni hablar mal de ella por ser mujer.
Mito 4: “Sororidad es estar en contra de los hombres”
No. Se trata de cómo nos tratamos entre mujeres, no de excluir a nadie. Muchos hombres también apoyan relaciones más justas y pueden ser aliados.
Mito 5: “Si critico a otra mujer, no soy sorora”
Criticar ideas o acciones está bien. Lo que la sororidad cuestiona es atacar a una mujer con estereotipos machistas: decir que llegó a un cargo “por bonita”, llamarla “histérica” o juzgarla por su vida sexual. Ahí la crítica deja de ser sobre lo que hizo y pasa a ser sobre que es mujer.
Sororidad o no: una tabla para reconocerla
| Situación | Sí es sororidad | No es sororidad |
|---|---|---|
| Una compañera presenta una idea en una reunión | Reconocer que la idea fue suya si alguien más se la apropia | Quedarte callada o atribuírtela |
| Una amiga te cuenta que su pareja la controla | Escucharla sin juzgar y ofrecerle compañía | Decirle “eso te pasa por no dejarlo” |
| Una jefa maltrata a su equipo | Apoyar a quienes reciben el maltrato y usar los canales internos | Encubrirla “porque es mujer” |
| Una desconocida es atacada en redes | No compartir el ataque y reportarlo | Sumarte a las burlas sobre su cuerpo |
| No estás de acuerdo con otra mujer | Debatir sus ideas con respeto | Atacarla con insultos machistas |
Cómo practicarla en el trabajo
- Nombra los logros de otras. Si una compañera hizo un buen trabajo, dilo en voz alta y frente a quien decide.
- Comparte información. Hablar de salarios entre colegas ayuda a detectar diferencias injustas.
- Abre puertas. Recomienda a otras mujeres para proyectos, ascensos y espacios donde se toman decisiones.
- No compitas desde el sabotaje. Puedes aspirar al mismo cargo que otra mujer y competir limpio.
- Si ves acoso, no lo normalices. Pregúntale a la persona afectada qué necesita y conoce los canales para denunciar el acoso sexual en el trabajo.
Cómo practicarla en redes sociales
- Antes de comentar, pregúntate si lo dirías igual sobre un hombre.
- No compartas fotos, chats o videos íntimos de otra mujer, aunque te lleguen por un grupo.
- Reporta los ataques y el acoso, en vez de solo mirar.
- Amplifica el trabajo de mujeres: comparte su emprendimiento, su arte o su investigación.
- Puedes no estar de acuerdo con una mujer pública sin burlarte de su cuerpo, su edad o su voz.
Cómo practicarla entre amigas
Aquí la sororidad se vuelve cuidado concreto:
- Escuchar sin juzgar cuando una amiga atraviesa algo difícil.
- Avisarse cuando llegan a casa después de salir.
- Respetar las decisiones de la otra, aunque no sean las que tú tomarías.
- Decir las cosas de frente y con cariño, en vez de hablar a sus espaldas.
- Cuidarte tú también: apoyar no significa cargar con todo.
Si quieres llevar esto a algo más organizado, te contamos paso a paso cómo armar una red de apoyo entre amigas.
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó la palabra sororidad?
No tiene un único inventor. Viene del latín soror, hermana. La antropóloga mexicana Marcela Lagarde fue clave para popularizarla en América Latina y darle un sentido político, pero no fue quien creó la palabra.
¿La palabra sororidad existe en el diccionario?
Sí. La Fundéu la recomendó como válida en 2016 y, según varias fuentes, la Real Academia Española la incluyó en su diccionario en 2018.
¿Ser sorora significa que no puedo criticar a otra mujer?
No. Puedes criticar ideas y acciones. Lo que la sororidad rechaza es atacar a una mujer con estereotipos machistas o encubrir a quien hace daño.
¿Los hombres pueden practicar la sororidad?
La palabra describe la relación entre mujeres. Los hombres pueden ser aliados: apoyar, escuchar y no reproducir el machismo.
¿Qué hago si una amiga me cuenta que vive violencia?
Escúchala, créele y no la juzgues. Compártele la Línea 155, que orienta las 24 horas, y si hay peligro inmediato, llamen al 123.
Fuentes
- Amnistía Internacional: sororidad, qué es, origen y significado
- Danila Suárez Tomé: Sororidad y praxis política feminista, Comisión Provincial por la Memoria
- Universidad de Burgos: la Fundéu recomienda el término sororidad
- Policía Nacional: líneas 123 y 155
Arde Guapa es un espacio educativo y no reemplaza la asesoría profesional. Si vives una situación de violencia o acoso, busca orientación en la Línea 155 o con una abogada.

